El vaivén de sensaciones que sentí con tu calor, con tus besos desenfrenados, tranquilos, descoordinados, con tu mirada perdida en mis ojos que me hacían pensar que no podía existir nada mas lindo en este mundo que estar enamorado y que sea mutuo. Tus cosquillas que terminaban en un toqueteo intenso que me hacia perder la conciencia de lo que pasaba a mi alrededor con solo sentirte tan cerca, tan mio. Los "te amo" interminables, esos que se sienten con tanta profundidad que las palabras no alcanzan para expresarlo. Los abrazo que me protegían del mundo entero, esos que al cerrar los ojos se conectan uno con el otro conformando una burbuja de sentimientos que nadie más podría incluirse. Las charlas que demostraban lo mucho que nos interesabamos el uno por el otro. El querer mejorar como persona para tambien ayudar al otro y crecer...juntos.
Amarnos, comernos, complementarnos hasta en los gustos desiguales, susurrarnos con pasion o con la ternura más reconfortante.
Eramos la pareja perfecta en el momento más inoportuno. Tan distintos y tan complementarios a la vez.
Quizá solo fuimos la mejor enseñanza que nos pudo dar la vida. Solo esos amores que estan un plazo muy corto, pero te dejan huellas imborrables, no sé.
Pero nada da tanta paz a mi alma como recordarte con una enorme sonrisa y agradecer todo lo que pasamos, todo lo que me enseñaste, todo lo que estuvimos dispuesto a aprender, dispuestos a aguantar, a dar, a recibir, solo por amor, por nuestro amor.
Lloré, grité, me pregunté mil veces qué habíamos hecho mal, porque nos merecíamos esto y no un amor profundo y eterno. Pero un día me levanté y sentí a mi corazón tranquilo, como si estuviera sanando la herida con caricias, con amor propio. Ahí me di cuenta que estaba dispuesta a quererme más de lo que alguna vez te amé.
Hoy, estoy acá, amando la persona que sos, recordandote con una enorme sonrisa, agradeciendo lo que fuiste, lo que fui estando con vos.
Preparada para el momento en que se presente otra alma que quiera compartir la mitad de lo que compartimos nosotros.
Nos dijimos para siempre
(ahora lo entendí)
siempre vas a vivir en mi.